Ante la presión que han comenzado a ejercer algunos grupos pro movimientos LGTB y pro aborto, el diputado Aníbal Rojas, quien se desempeña como Jefe de bancada de Visión con Valores, VIVA y es Vicepresidente de la comisión de derechos humanos del legislativo, señaló que “La defensa de la familia y la vida la realizaran con la Constitución Política de la República de Guatemala en la mano”.

El diputado Rojas ha sido un fiel defensor de la vida y la familia, apoyando la iniciativa de ley 5272 que defiende los cánones establecidos por Dios con matrimonio hombre-mujer, y también ha sido un frontal adversario con el actuar de los movimientos pro LGTB y pro aborto los cuales cuentan con las simpatías de la Procuraduría de los Derechos Humanos.

“No se trata de discriminación, ni de banderitas de colores, se trata de defender una institución que es de todos los guatemaltecos. La Procuraduría de los Derechos Humanos –PDH- es de todos los guatemaltecos y esto es importante destacar pues vemos con preocupación cómo esta institución se ha sesgado a defender posturas que no tienen nada que ver con su mandato y si de defender una ideología en particular” señala el diputado de VIVA.

“Recientemente vimos en redes sociales, al Señor procurador solidarizándose con la señora Helen Mack y no criticó la acción, sino la incongruencia del Señor Rodas ya que  su solidaridad debe de ser con todos los sectores de la población que no comparten su ideología de izquierda. La procuraduría de los derechos humanos debe ser constitucionalmente para todos los guatemaltecos no para un grupo ideológico específico” enmarcó.

En torno a la función del procurador de defender la vida garantizada desde su concepción por la Constitución Política de Guatemala, señaló: “Nuca hemos visto que el Procurador de los Derechos Humanos en Guatemala, el Señor Jordán Rodas, se pronuncie en contra del aborto y a favor de la vida, nunca, y esto pese a que la misma Constitución Política de la República señala que hay que defender la vida desde su concepción”.

El tema de la ley 5272 deja en claro que el aborto y de los matrimonios igualitarios, que van en contra de las leyes de Dios, no deben de permitirse en Guatemala.