Comenzar un matrimonio puede ser un emprendimiento en el que se cuenta, por lo general, con el apoyo de las personas que nos aman como los familiares y amistades que tenemos. El nuestro comenzó con mucha alegría y expectación el 13 de noviembre de 1971 y fue una experiencia bella y memorable.

Hoy, 49 años después estamos muy agradecidos con Dios y el uno con el otro porque hemos podido mantener viva la llama de nuestro amor, hemos superado momentos críticos de enfermedades en ambos cuerpos, hemos logrado sortear dificultades que nos cayeron de repente como cuando la tierra tiembla, la lluvia cae tan fuertemente que hace crecer los ríos y dan con ímpetu sobre las casas para destruirlas pero el Señor nos ayudó para edificar la nuestra sobre la roca que es Cristo y la práctica de su evangelio. Los vientos fuertes han golpeado nuestra vida en algunas ocasiones pero Él nos ha sostenido para permanecer unidos y confiados en su poder para bendecir, restaurar y proteger nuestra relación conyugal.

Estoy muy feliz y agradecido por contar con Elsy como mi esposa. Pido al Señor la llene de salud, fortaleza y unción del Espíritu Santo para que podamos juntos seguir sirviendo felizmente al Señor hasta el final de nuestros días.

Puedo decir con propiedad que las palabras claves para mantener nuestra vida matrimonial son amor de Dios, perdón constante y determinación para permanecer en las buenas y en las malas.

Agradezco de todo corazón las oraciones cotidianas que nuestros amados hermanos y amigos de Fraternidad Cristiana de Guatemala han elevado a Dios para rogar por nuestro bienestar y protección divinas. Solo con la intervención del cielo hemos podido llegar hasta este día con bendición, paz y protección. Por favor sigan orando por nosotros porque dependemos de su respaldo total. Nosotros seguiremos predicando el evangelio para que muchos más vengan a Jesús y encuentren su salvación. Estamos convencidos que aunque no sabemos nada sobre el futuro sí sabemos que Jesús sostendrá nuestras manos.

Oramos para que también usted y su familia puedan disfrutar de las bendiciones de Dios y con la ayuda de Él logren superar cualquier conflicto y resuelvan permanecer juntos en las buenas y en las malas. Hasta que la muerte nos separe.