En 2da. de Reyes 19:35 encontramos el relato de que un solo ángel derrotó a 185 mil soldados asirios en una sola noche.

Esto quiere decir que si la noche tiene 12 horas, en una hora el ángel mató a 15.416 asirios. En un minuto el ángel mató a 256, y si lo dividimos entre 60 segundos el resultado es que el ángel mató a 4 asirios en un segundo.

Esto nos da la certeza que el Ángel de Jehová es capaz de protegernos de frente, por atrás, y a la derecha y a nuestra izquierda en un solo segundo. Cumpliéndose lo que dice la Biblia en el Salmo 34:7, que el Ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende.

Por tanto, así dice Jehová acerca del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni echará saeta en ella; ni vendrá delante de ella con escudo, ni levantará contra ella baluarte. Por el mismo camino que vino, volverá, y no entrará en esta ciudad, dice Jehová. Porque yo ampararé esta ciudad para salvarla, por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo.Y aconteció que aquella misma noche salió el ángel de Jehová, y mató en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos. Entonces Senaquerib rey de Asiria se fue, y volvió a Nínive, donde se quedó. Y aconteció que mientras él adoraba en el templo de Nisroc su dios, Adramelec y Sarezer sus hijos lo hirieron a espada, y huyeron a tierra de Ararat. Y reinó en su lugar Esar-hadón su hijo.