Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de Él a Dios el Padre” Colosenses 3:17

El predicador invitado a la ceremonia de toma de posesión del 46 presidente de los Estados Unidos pastor Silverter Beaman será recordado, sin dud alguna, por la omisión del nombre de Jesús al final de la oración que realizó, pues Dios ha establecido que todo lo que se le pida a Él debe ser por medio de su hijo.

«En el nombre fuerte de nuestra fe colectiva, amén», así finalizó Silvester Beaman, de la Iglesia Episcopal Metodista Africana Bethel en Delaware, su oración durante la juramentación Biden y Harris.

Su omisión del nombre de Jesús en su oración fue claramente notada, razón por la que está recibiendo críticas de cientos de miles de pastores conservadores en las  redes sociales.

«Joe Biden es un hombre cuyas experiencias de vida le han enseñado a buscar el rostro de Dios», le dijo el pastor al portal NBC News, antes de la juramentación. «Ha tenido momentos oscuros en su vida. Y es alguien que es naturalmente una persona de fe. Ora y escucha a Dios».

«Necesitamos un presidente que esté detrás del corazón de Dios», continuó. «En estos tiempos terribles, si alguien puede traer sanación y reconciliación a un país dividido, si le damos espacio para trabajar, Joe Biden puede ser esa persona».

El día del evento, durante su momento de oración, Beaman pidió el favor de Dios para Biden y Harris.

Cabe destacar que ambos políticos no son muy amigos de la comunidad cristiana y religiosa por sus posturas pro-LGBT, apoyo a la agenda transgénero y al aborto.

«Dios, nos reunimos bajo la belleza de tu santidad y la santidad de tu belleza. Buscamos Tu rostro, Tu sonrisa, Tu cálido abrazo», comenzó el predicador al momento de su oración.

«Te pedimos una vez más en esta celebración. Oramos por el favor divino sobre nuestro presidente, Joseph R. Biden, y nuestra primera dama, la Dra. Jill Biden, y su familia».

También pidió por la vicepresidenta Kamala Harris y los suyos: «Además, le pedimos que extienda el mismo favor a nuestro vicepresidente, Kamala D. Harris, y nuestro segundo caballero, Doug Emhoff, y su familia».

Durante su clamor, Beaman tocó temas como la unidad y hasta un poco de historia de la nación estadounidense.

Pero sin duda, uno de los aspectos más llamativos de este fue su cierre: «En el fuerte nombre de nuestra fe colectiva, amén».

Normalmente, una oración cristiana cierra con la frase «en el nombre de Jesús, amén»; pero el pastor omitió esto y por ello será recordado.