“Cuán bienaventurado es el hombre… que en la ley del Señor está su deleite,y en su ley medita de día y de noche”( Salmo 1: 1-2)

“No hay enfermedades sino enfermos” Hipócrates. La enfermedad es el resultado de un modo inarmónico de vivir y no se adquiere sino que la hace el organismo, por exceso de toxinas. Existen cristianos enfermos de un malestar que ellos mismos  han degenerado deteriorando su relación con Dios y con su prójimo. No solo han perdido el gozo del Señor sino que se han vuelto irritables, negativos, insoportables; en pocas palabras: cínicos. Donde la crítica, el enfriamiento y el vivir aisladamente es su triste estilo de vida. Al perder su gozo lo ha perdido todo y el cinismo ocupa su lugar.  El Salmo 1 nos ofrece un análisis de la fuente de gozo duradero para los bienaventurados y una indicación  de buscarla como una actitud  contra el repulsivo cinismo de los burladores.

I    Los tres síntomas hacia el cinismo.

El cinismo comienza cuando apartamos nuestros ojos del Señor y ya no seguimos en sus propósitos y planes disminuyendo nuestro ritmo espiritual.

A.- Porque anda en consejo de malos.

Los malos son los que viven en base de sus propias fuerzas y recursos. Toman la decisión de vivir la vida compulsivamente de manera horizontal  sin ninguna dependencia en el Señor. Su pensamiento es: “La vida es una y hay que vivirla”. Pero como la viven en su capacidad, se debilitan, se cansan, se desaniman, andan sombríos y monótonos afectando su manera de pensar en sus actitudes se vuelven pesimistas.

B.- Porque anda en camino de pecadores.

Si el malo no depende de Dios; el pecador es peor porque excluye a Dios por completo. Pecar es errar en el blanco. Por lo tanto, los pecadores tienen metas equivocadas y van por rumbo equivocado apartándose de Dios. Aquí  afecta es su conducta.

C.- Porque se sienta con los escarnecedores.

Estos son los que se burlan de Dios en su corazón  y esto lo hacen por puro orgullo y tratan de situarse por encima de Dios, es pura rebeldía. Así es como vive la mayoría de gente y por ello es difícil no ser infectado por ello, el cinismo es el escarnecimiento en su peor estado.

II   El Estilo de Vida de un Creyente Saludable.

Notemos como el salmista dice que la persona bienaventurada evita los pasos hacia el cinismo porque simplemente no necesita darlos. La palabra en hebreo de “Bienaventurado” va mucho más alla que feliz o gozoso. Su raíz proviene de un verbo que significa: “ir hacia delante” describiendo así a la persona gozosa que avanza en una vida que tiene metas y propósitos, con energía hacia delante captando en la vida sus esplendorosas maravillas porque se encuentra dentro de la voluntad del Señor, va expectante de la gracia divina en cada nuevo día para vivirlo intensamente con posibilidades ilimitadas.

El Varón bienaventurado no tiene tiempo de desviarse porque…

A.- Porque medita en la Palabra de Dios.

La Palabra de Dios es la expresión inteligible de la voluntad divina, como la brújula infalible que puede regular la conducta, siendo a la vez un vínculo fuerte de confianza en la teocracia divina en su vida donde nos indica el rumbo definido que el Señor ha preparado para nosotros y no seamos controlados por las circunstancias.

B.- Porque fluye en la gracia del Río del Espíritu de Dios.

El río es una metáfora del  Espíritu Santo donde se denota su presencia y su poder. Así como lo confirma el Salmo 46:4 – 5 y Juan 7: 37- 39. El fluye a través de nosotros en nuestra mente, emociones, voluntad, sntificandonos para llevar fruto en nuestro carácter, en el evangelismo, en la alabanza y adoración.  Nosotros comparados con la palmera que ha sido trasplantada  y echa raíces junto al río  de donde extrae del flujo ilimitado trayendo estabilidad, firmeza a pesar de los cambios contrarios y no solo segura y majestuosa sino con fruto, verdor esto es con vida y con éxito.

Conclusión: Para concluir este salmo notemos el vers.4 donde nos hace un vívido contraste de destinos: Uno es arraigado y el otro es arrebatado como el tamo  que se lleva el viento Estos no conocen al Señor y están sin fruto ni valor. Y según el Vers. 5  no pueden permanecer en la congregación de los santos.