Quienes somos

¿Quiénes Somos?

Un grupo de ciudadanos guatemaltecos mayores de edad y de algunos residentes extranjeros, residentes legales de por vida en nuestro suelo.

Nuestro supremo y único interés es darle a Guatemala todo lo bueno para lo que nuestras fuerzas alcancen; y jamás aprovecharnos de ello para demandar recompensa alguna, honores o favores por lo que hayamos hecho.

Nuestra actitud se condensa en un esfuerzo voluntario, sin pausa, desinteresado y generoso, por lograr pacíficamente que en Guatemala impere un sistema de leyes abstractas, universales y respetuosas siempre de los derechos de la persona, anteriores y superiores al Estado.  Esto, esperamos, que se traducirá en la plena vigencia de un auténtico Estado de Derecho como marco a un no menos eficaz libre mercado para todos los que aquí vivimos.

También esperamos que con la plena vigencia de un  Estado de Derecho tendremos para bien de todos una sociedad de hombres y mujeres libres y a un tiempo responsables de las consecuencias de sus actos.

Todo ello, a su vez, bajo un orden legal y de normas universales de conducta justa y equitativa.

 

Nuestra Visión:

Actuamos bajo el pleno convencimiento de que si en nuestra sociedad se logra que todos procedamos según esas normas abstractas y universales de conducta justa mencionadas arriba todos y cada uno lograremos nuestros fines particulares en paz cooperando según nuestras respectivas ventajas comparativas.

Estamos convencidos, además, de que las lecciones de la historia de todos los pueblos confirman sin lugar a dudas lo acertado de nuestras posiciones, muy en especial de acuerdo a los sistemas republicanos de división de poderes vigentes hoy en las sociedades más pacíficas y desarrolladas del planeta.

 

Nuestra Misión:

          Nos sentimos llamados, por lo tanto, a velar cuidadosamente por el respeto irrestricto a los derechos individuales de todos los humanos, en especial, a la preservación e integridad de la vida propia de cada uno y de la ajena, al ejercicio de su libertad de tomar decisiones libres de toda coacción o de engaño, y a su legítimo reclamo sobre sus bienes personales ante un tribunal de justicia según debido proceso.

Para ello hacemos causa común, dentro de nuestras posibilidades, con cualquiera injustamente agraviado, contra todo abuso de poder por cualquiera autoridad, y de que se obligue  al cumplimiento de toda obligación contractual.

 

No nos involucraremos en política partidista alguna, ni nos decantaremos por afiliación religiosa o por gremio profesional alguno. Sólo trabajaremos por el “bien común” en el más amplio de los sentidos, esto es, aquel reconocido como tal por todos los hombres y mujeres de buena voluntad.