«Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos». (Salmo 90:10)

Dos hermanas japonesas de 107 años y 300 días fueron reconocidas como las gemelas idénticas vivas más ancianas del mundo y las más longevas nunca antes registradas, aseguró el Guinness World Records de Japón.

Precisamente en el Día nacional del respeto a los mayores (1 de septiembre), Umeno Sumiyama y Koume Kodamavieron reconocido su récord, superando de esta manera a las centenarias hermanas gemelas japonesasKin Narita y Gin Kanie, que ostentaban la anterior plusmarca de 107 años y 175 días. Narita murió en 2000 y Kanie en 2001.

Sumiyama y Kodama nacieron el 5 de noviembre de 1913 en la isla de Shodo, en la prefectura de Kagawa, siendo la tercera y cuarta de un total de 11 hermanos, todos ya fallecidos. Las hermanas vivieron una juventud marcada por ser objeto deacoso escolar, debido a los arraigados prejuicios contra los hijos de partos múltiples en Japón.

Las gemelas fueron separadas al terminar la escuela primaria, cuando Kodama fue enviada a trabajar como trabajadora doméstica a Oita, en la isla de Kyushu. Con el paso de los años esta última contrajo matrimonio, mientras que Sumiyama permaneció en la isla en la que crecieron para formar su propia familia.

Durante la mayor parte de su vida vivieron separadas por 300 kilómetros de distancia y solo se veían en eventos familiares, como bodas y funerales.

En la actualidad, las hermanas viven en residencias de mayores separadas. A Sumiyama se le saltaron las lágrimas al recibir el certificado de manos del personal del centro, aunque a Komiyama, que sufre pérdida de memoria, le costó entender el reconocimiento, aseguró un comunicado de prensa de Guinness World Records.

Japón es conocido por sus supercentenarios –personas de 110 años o más– y en el país se han batido multitud de récords. Entre ellos se encuentra la persona de mayor edad viva, Kane Tanaka, que tiene 118 años, ha sobrevivido dos veces al cáncer y ha sido testiga de dos pandemias mundiales en su larga vida.