“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gálatas 6:9)

El cansarse es algo normal en el hombre, cualquier actividad física o mental nos cansa, pero Dios en su Palabra dice que no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo cosecharemos lo que hemos sembrado en otras personas.  El mismo hijo de Dios nunca se cansó de hacer el bien, Jesucristo alimento nuestra alma con palabras de aliento para que siempre pagáramos bien por mal.

En el Salmo 41 del versículo 1 al 3 encontramos promesas de Dios para todos aquellos que piensan y ayudan al pobre: “Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día malo lo librará Jehová. Jehová lo guardará, y le dará vida; será bienaventurado en la tierra, y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; mullirás toda su cama en su enfermedad”.

El Salmos 41 tiene una gran lección para todos, especialmente, para todo aquel que su deleite es pensar y ayudar al pobre o desvalido. Si eres de los que se acuerda de ayudar a las personas necesitadas, se puede decir que eres bienaventurado. Dios te promete que, en el día malo, Él te librará. No solamente Dios nos librará en el día malo, sino también, nos da otras promesas:

Jehová te guardará, y te dará vida. El Dios de todo lo que ves se compromete a guardarte y darte vida.

Serás bienaventurado en la tierra. Serás feliz, afortunado de contar con el apoyo incondicional de Dios.

No te entregaran a la voluntad de tus enemigos. Muchos de nosotros tenemos enemigos ocultos y de ellos Dios se encargará. Nunca podrán hacerte daño alguno.


Jehová te sustentará sobre el lecho del dolor. Quizás los peores momentos que podemos vivir en el trayecto de la vida es el sufrimiento y dolor. Dios guardo siempre a Job y después de la prueba le multiplicó todos sus bienes. De igual manera podemos experimentar dolor pero Dios siempre tendrá el control.


Jehová mullirá toda tu cama en la enfermedad. Dios te promete intervenir directamente para aplacar la enfermedad, el cuidado en tu lecho de enfermo está en manos de Dios. Eso nunca lo olvides va a mullir los alrededores de tu lecho. Él saca toda enfermedad, todo dolor, toda depresión, ansiedad, pobreza, miedo, y todo lo que quiere venir a secar tu vida. Dios con Su poder mullirá nuestras vidas para que podamos vivir larga vida y llevemos frutos. El Señor nos levanta y nos hace florecer cuando ayudamos a los demás.