“Y nadie podía comprar ni vender, si no tenía la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre” Apocalipsis 13:17

“El certificado” o “pasaporte sanitario” de vacunación contra el Coronavirus es ya una realidad inicial para cambiar radicalmente el movimiento y control de personas en todo el viejo continente, lo que nos coloca en el camino de un nuevo orden mundial, donde incluso algunos países han ido más allá, con esta idea, para implementarla en eventos públicos, entre los que se incluyen deportes, cultura y hasta restaurantes.

Grecia, un país que en gran parte depende del turismo, lanzó la idea en enero, en una propuesta a la Comisión Europea sobre el establecimiento de un certificado de vacunación de alcance europeo para facilitar el movimiento de ciudadanos entre los países del bloque.

En España aún no existe tal documento, aunque las autoridades son favorables a la iniciativa, la ministra de relaciones exteriores, Arancha Gonzales dijo que “la certificación de vacunación es algo a lo que nos dirigimos y creo que es inevitable en el nuevo orden”.

Suecia y Dinamarca ya anunciaron la implementación de certificados electrónicos, utilizables para viajes y que podrían servir para eventos deportivos, culturales y hasta restaurantes.

Finlandia a pesar de no formar parte de la UE, lanzó ya un certificado electrónico desde el mes de enero, Estonia se encuentra ya trabajando de la mano con la OMS para el desarrollo de un certificado de vacunación digital que permita tener el control de movilización de personas en el viejo continente.

Polonia por su parte se ha ido inmediatamente a una aplicación para teléfonos inteligentes que permite identificar al titular como una persona vacunada para poder ingresar vía aérea a otros países.

Por su parte Bélgica señaló que no se puede hablar aún de un pasaporte sanitario, pues no se ha comprobado la efectividad de la vacuna, aunque desde ya descartan que el documento sirva para eventos públicos. Frank Vandenbroucke ministro belga señaló que esto es una cuestión mundial y vamos a alinearnos tarde o temprano a la UE y la OMS.

Francia por su parte señaló que mientras el mundo no tenga acceso a la vacuna, no puede hablarse de un pasaporte sanitario.