Sorpresivamente el Pastor Alex López deja la Fráter donde estuvo 25 años. Acá les presentamos la carta que subió a sus redes.

Les quiero compartir a todos los que me leen aquí, incluyendo a todos los miembros de La Fráter, cambios que vienen para mi vida.

El día 17 de marzo, presenté mi carta de renuncia al puesto de Pastor Asociado de Fraternidad Cristiana de Guatemala, en donde laboré por 25 años. En una institución, no es necesario estar de acuerdo en todo. Pero cuando no lo estamos en temas que comprometen nuestra conciencia, debemos tomar decisiones. Aún si estas son dolorosas y este es mi caso.

No salgo a abrir otra iglesia. Estoy en paz porque estoy obedeciendo a la voz de Dios y al mismo tiempo, siento profunda tristeza porque La Fráter, ha sido parte fundamental en mi vida y ahí he experimentado el amor de Dios entre sus miembros.

Mi identidad no descansa en un pastorado, sino en el privilegio de ser llamado un hijo de Dios, adoptado por la obra redentora de Cristo en la cruz. Mi esposa y mis cuatro hijos me apoyan completamente en esta decisión. Para ellos siempre he sido Alex. Si nos vemos por allí, llámeme así, con toda confianza.

Tuve el privilegio de ayudar a levantar un equipo con liderazgo, capacidad y pasión, los cuáles manejan todas las áreas ministeriales y administrativas de la iglesia con excelencia.

Miembros de La Fráter, para mí fue un honor y un placer servirles como Pastor Asociado. Sigan con la mirada puesta en Jesús, conociéndolo íntima y personalmente en las Escrituras.

Pastor General y Miembros de la Junta Directiva, gracias por permitirme la oportunidad de servir por un cuarto de siglo con ustedes.

Directores, Coordinadores de Ministerios y Voluntarios, su identidad tampoco descansa en lo que desempeñan, sino en que Jesús les dio vida eterna, no teman, confíen en él. Jamás lo olviden, la obra es de Dios y esta jamás se detendrá. Con nosotros, sin nosotros o a pesar de nosotros.

“¡Al único Dios, nuestro Salvador, que puede guardarlos para que no caigan, y establecerlos sin tacha y con gran alegría ante su gloriosa presencia, sea la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, por medio de Jesucristo nuestro Señor, antes de todos los siglos, ahora y para siempre! Amén.” Judas 1:24-25

En Cristo,

Alex López